Fui responsable de su reconciliación
imparcial en su batalla el culpable siempre calla
voy cojeando mal herido pero
pude levantarme de ese golpe q me dio
duele un poco la herida de su traición
es una mancha en mi memoria un tormento inexplicable
que envenena mi alma y me sofoca
pero el tiempo siempre estuvo a mi favor.
Soy fuerte y merezco lo q le di.
Tal vez
mejor que se haya ido con aquel quien ya la ha herido,
pobre perro arrepentido.
Debo estar agradecido pues no ocupo su lugar.
Escuche y sepa quien soy...
yo ya aprendí mi lección
del amor y el desamor